Retrasar la eyaculación y conseguir la máxima erección
Por todos es sabido que la erección del pene es primordial para realizar el acto sexual con penetración. La erección del pene se consigue gracias a que los cuerpos cavernosos del pene se llenan de sangre. Al llenar de sangre las tres cámaras internas que posee el pene, se consigue un aumento de tamaño y de rigidez. El tejido eréctil, ya ensanchado, provoca una compresión en las venas que impide que éstas se lleven demasiada sangre de los cuerpos cavernosos, provocando de éste modo que la erección se mantenga.
Dependiendo de la cantidad de sangre que llene las cámaras del pene y de la que se consiga mantener allí dentro, se tendrán diferentes grados de erección. No siempre se consigue que la erección sea máxima y menos durante todo el tiempo. Además en segundos y sucesivos coitos continuados, conseguir la erección puede llegar a costar un poco y en la mayor parte de ocasiones, la erección conseguida nunca será máxima.
Por otro lado, está la duración del coito, lo cual es muy importante para que ambas partes lleguen al orgasmo.
Siempre es aconsejable no racanear tiempo en los juegos preliminares, los cuales son muy importantes para ponerse a tono. Por tanto, lo que se haga antes del coito influirá directamente en el tiempo que posteriormente tardemos en llegar al clímax.
Normalmente a la mujer le cuesta un poco más llegar al orgasmo que al hombre, por lo que es habitual que el hombre intente aguantar un mínimo antes de la eyaculación
, ya que tras ella el pene pierde su erección y debe pasar un tiempo mínimo hasta que se consiga la siguiente. Además, como en la mayoría de los casos la eyaculación puede marcar el final del acto sexual y durante el coito se percibe gran placer, los hombres prefieren retrasar su eyaculación lo máximo posible para prolongar dicho placer.
Existen determinados juguetes sexuales, que ayudan a retrasar la eyaculación a la vez que proporcionan una erección máxima del pene. Con estos juguetes, se podrá prolongar en gran medida la duración del coito y se puede conseguir fácilmente la erección máxima del pene facilitando la realización de segundos y sucesivos coitos. Éstos juguetes reciben el nombre de "Anillos Retardantes" o "Anillos Musculares" y hay gran cantidad de ellos en el mercado, pero todos se basan en la misma idea: "mantener la sangre dentro de las cuerpos cavernosos y taponar la vía de escape del semen para retrasar el deseo de eyaculación mediante presión en la base del pene".
En el mercado existen lazos de todo tipo, que mediante diferentes sistemas de sujeción mantienen una determinada presión allí donde se sitúen.
También tenemos diferentes tipos de anillos, que tras su colocación mantienen una determinada presión debido a su circunferencia prediseñada. Hay incluso anillos que poseen colgantes que favorecen la excitación mediante magnetismos y sobre todo mediante el roce y el choque durante los movimientos del coito. Todos ellos, consiguen perfectamente su cometido: "mantener la erección y retardar la eyaculación".
Normalmente, los lazos proporcionan una mayor comodidad a la hora de su utilización, ya que suelen ser perfectamente ajustables a cualquier talla y mediante un sencillo gesto mantienen perfectamente la presión deseada. Los anillos, por otro lado, en la mayoría de los casos tienen una mayor durabilidad, pero hay que tener mucho cuidado del tamaño que se elige, ya que uno demasiado pequeño puede impedir su uso.
Recomendamos encarecidamente, que nunca se presione demasiado la base del pene y que nunca se utilicen más de 20 minutos estos juguetes sexuales; ya que podrían provocar algún tipo de lesión. De todos modos, si se percibe demasiada presión se aconseja que se afloje, en el caso de los lazos, y que se retire en el caso de los anillos. Hay que tener en cuenta, que 20 minutos es mucho tiempo y más si pueden usarse como tiempo extra, ya que no es necesario que se tenga puesto durante todo el coito, podemos elegir el momento idóneo y prolongar el placer.
En definitiva, estos juguetes pueden mejorar nuestra vida sexual, siempre y cuando se utilicen adecuadamente.
