Los beneficios de las bolas chinas y los ejercicios Kegel
Hoy día, todo el mundo conocemos lo que son las bolas chinas ya que es uno de los juguetes sexuales más famosos, pero no todo el mundo está al corriente de lo que se puede conseguir con el uso de éstas. Las bolas chinas, por lo general, son 2 bolas bastante ligeras en cuyo interior, creando un vacío, hay otra bola más pequeña que mediante el movimiento golpean las paredes de la bola externa y producen un efecto vibratorio que provoca sensaciones muy eróticas y placenteras. Normalmente son para uso vaginal, pero en muchas ocasiones también son usadas analmente, de echo hay bolas especialmente diseñadas para uso anal.
En la mayor parte de los casos las bolas chinas son usadas para la estimulación vaginal ya que provocan sensaciones muy agradables y son un complemento perfecto para los juegos previos de pareja al ser muy fáciles de usar y puesto que las vibraciones producidas con su movimiento se trasmiten directamente por todo el suelo pélvico favoreciendo la estimulación femenina.
Pero las bolas chinas no solo sirven para los juegos preliminares y la masturbación femenina, sino que pueden emplearse de múltiples maneras consiguiendo diversos beneficios extra:
- Permiten fortalecer el músculo "pubocoxígeo" y en definitiva los músculos pélvicos, lo que es tremendamente beneficioso para la mujer:
- Previene y evita la incontinencia urinaria.
- Favorece el parto.
- Aumentan el placer durante el coito, ya que permite el perfecto control de las paredes vaginales para abrazar con más fuerza el pene y estimular así las zonas clave tanto para la mujer como para el hombre. Además mantener los músculos pélvicos fuertes, puede aumentar la intensidad del orgasmo.
- Pueden usarse como un remedio ANTIESTRES, ya que pueden ser llevadas mientras se camina consiguiendo que las vibraciones recibidas por el movimiento de las bolas en el interior de la vagina provoquen sensaciones de calma y sosiego.
Para fortalecer los músculos pélvicos, como para cualquier músculo de nuestro cuerpo, tendremos que ejercitarlo. Para ello tenemos a nuestra disposición los renombrados "Ejercicios Kegel", que reciben éste nombre en honor a Doctor Arnold Kegel que los desarrollo en los años 40 para tratar la incontinencia urinaria de sus pacientes tras el parto (la publicación de éstos ejercicios se llevó a cabo en 1948). Pero como todo ejercicio físico y sobre todo muscular, para conseguir los beneficios esperados deben realizarse los ejercicios de manera correcta.
Hoy día, los "ejercicios kegel" son recomendados en mujeres que sufren incontinencia urinaria post-parto o por estrés, para hombres que sufren de incontinencia urinaria tras una cirugía de próstata, para tratar la eyaculación precoz y para todo tipo de personas con incontinencia fecal.
Lo más importante y difícil es la localización de los músculos pélvicos, es decir, del músculo "pubocoxígeo"; ya que un 40% de las personas no es capaz de localizarlos correctamente.
- Una práctica sencilla para la localización, es intentar retener la orina durante la micción sin contraer los músculos del abdomen, caderas o nalgas. Pero hay que tener mucho cuidado al realizar éste reconocimiento, no realizándolo muchas veces, ya que podríamos inducir a una alteración del reflejo normal de la micción dejando residuos de orina en la vejiga.
Durante la ejecución de los ejercicios no se deben sentir molestias ni en la espalda ni en el abdomen, ya que de producirse se estarían realizando de manera incorrecta. Hay que concentrarse plenamente en mover únicamente los músculos pélvicos, nada más. Éstos ejercicios se recomienda que se realicen al menos 3 veces al día tras vaciar por completo la vejiga y consisten en lo siguiente:
- 10 REPETICIONES: Contraer los músculos de la vagina durante 3 segundos y posteriormente relajarlos durante 1 solo segundo.
- 25 REPETICIONES: Contraer y relajar los músculos de la vagina lo más rápido posible.
- 10 REPETICIONES: Durante 3 segundos, imaginar que se sostiene un objeto con la vagina y luego relajar los músculos. Éste ejercicio es más sencillo con la ayuda de unas bolas chinas ya que al usarlas se puede controlar más fácilmente la sujección y la relajación porque se siente el movimiento de las mismas en el interior.
- 10 REPETICIONES: Durante 3 segundos, imaginar que se lanza un objeto con la vagina y luego relajar los músculos. Éste ejercicio es más sencillo con la ayuda de unas bolas chinas, ya que se podría intentar el lanzamiento de las bolas manteniendo durante 3 segundos la posición que permitió la expulsión.
- 10 REPETICIONES: Durante 3 segundos, realizar movimientos suaves de contracción y relajación como si se estuviese acariciendo algo con la vagina. Éste ejercicio es más sencillo con la ayuda de unas bolas chinas, ya que permite la sensación de estar acariciándolas con los movimientos.
Según los expertos, tras un periodo de tiempo de entre 4 a 6 semanas se empezarán a notar ciertas mejorías, aunque en algunos casos se puede llegar a tardar hasta 3 meses en notar cambios en los músculos pélvicos.
Es muy importante mantener los músculos vaginales en plena forma, puesto que la incapacidad de que éstos puedan sujetar objetos introducidos en ella, puede hacer que éstos se queden atrofiados como lo están en una virgen, cuya vagina está tensa y provoca que la penetración vaginal no sea tan placentera como debería.
Teniendo pleno control de los músculos pélvicos, se puede sujetar con fuerza objetos en el interior así como permitir su entrada más fácilmente, lo cual se traduce directamente en mayor placer durante el coito.
El uso de las bolas chinas favorece el mantenimiento en plena forma de los músculos vaginales, ya que se ha demostrado que el uso de éstas mientras se camina, hacen que el músculo "pubocoxígeo" trabaje automáticamente a causa de las vibraciones que provoca en las paredes vaginales simplemente con el movimiento de las bolas al caminar.
